Primero, ¡¡el asunto técnico!!
El término súper luna se refiere a una luna nueva o llena que ocurre en
(o cerca del) punto de la órbita de la luna más cercano a la tierra
(conocido como perigeo lunar). Hay alrededor de cuatro a seis lunas de
este tipo en el año. Una súper luna parece visiblemente mayor en el
cielo y puede ser una imagen espectacular, especialmente en el
hemisferio norte durante el invierno cuando son mayores.
El término
súper luna fue acuñado por el astrólogo Richard Nolle en 1979. El
observó que el estrés geofísico parece incrementarse dentro de los tres
días anteriores/posteriores a su ocurrencia, provocando terremotos y
otros fenómenos climáticos extremos. Sin embargo, investigaciones
posteriores refutan esta suposición, así que hay algún debate al
respecto.
Nolle planteó que la Luna debe estar dentro de los 90° del
perigeo para considerarla una súper luna. Sin embargo, esto puede
atribuirle el status de “súper” a una luna que está a más de 20 grados
de distancia del perigeo: una órbita muy generosa de influencia
astrológica. En la práctica ahora aplico una órbita mucho menor para
identificar cuáles súper lunas tienen un impacto particularmente
significativo en nosotros, tanto individual como colectivamente. No les
asignaría ninguna influencia mayor que la de una luna nueva o llena
tradicional, a menos que estén en conjunción con un planeta cercano al
perigeo lunar que pueda actuar como un puente.
¿Y eso qué tiene que ver con la Luna Negra, Lilith?
Todo…porque la Luna Negra Lilith (LNL) es el punto en la órbita de la
luna más distante de la tierra (conocido como apogeo lunar). En las
fases llena, nueva y de cuartos de la luna, la LNL está opuesta al
perigeo lunar donde ocurren las súper lunas. El perigeo lunar también se
conoce como Priapus, uno de varios dioses griegos de la fertilidad,
pero en minutos hablaremos de esto….
La Luna Negra Lilith refleja
nuestro poder inherente y mayor resistencia al control por parte de
fuerzas externas. Ella nos invita a canalizar las energías más crudas y
primarias del universo y a conectarnos profundamente con el Yo
atemporal, no conformado por parte de las fuerzas socializadoras de la
familia, la sociedad y la autoridad. La LNL es la femenina no
domesticada, pero sin estar restringida por el género. Ella existe
dentro de todos nosotros. Allí donde la Luna puede quedar fácilmente
influenciada y ser profundamente impresionable, la Luna Negra es lo
opuesto: impenetrable y serena. La LNL es nuestra fortaleza escondida y
nos regala su poder cuando todo lo demás falla. Ella somos nosotros en
nuestros momentos más oscuros, cuando descubrimos que podemos sobrevivir
de todas formas y hasta salir adelante.
¡Cuando encontramos
una LNL lo sabemos todo! Los torbellinos de la vida soplan entre y
alrededor de nosotros y se nos presentan oportunidades para descubrir
nuestro propio poder no mitigado como respuesta. En contraste su
opuesto, Priapus, es descrito con una erección permanente y
sobredimensionada, que representa la lujuria interminable y la
frustración constante surgida de su impotencia. Astrológicamente, él
simboliza los escollos del deseo egoíco, la búsqueda interminable de
satisfacción que define al reino humano. Sea que busquemos riqueza y
fortuna, paz interior y sabiduría o seguridad y estabilidad, el deseo y
sus objetivos conforman cada vida, al igual que lo hace el flujo y
reflujo de satisfacción, frustración y perversión de ese deseo. A un
nivel somos lo que queremos y queremos lo que creemos mejorará nuestra
calidad de vida. Pero la satisfacción de un deseo frecuentemente dispara
el surgimiento de otro en rápida sucesión mientras que el ansia humana
final – de liberación de los grilletes del ego y la realización del Uno
mayor – se mantiene insatisfecha.
Lo cual nos dice algo
importante con respecto al significado astrológico de las súper lunas:
al ocurrir en alineación con Priapus, ellas significan un tiempo de gran
deseo y todo lo que le acompaña – frustración, codicia, avaricia y
competencia. Cuando una de ellas ocurre arriesgamos ser consumidos por
los aspectos más básicos de la naturaleza humana que se sublevan
tratando de asumir el control. Mientras la Luna Negra Lilith es un
espacio de espíritu empoderado, Priapus es un espacio del ego exigente
donde luchamos por lo que queremos independientemente de su impacto en
nuestra vida: el simple hecho de quererlo es razón suficiente para
perseguirlo, sea comida, bebida, otra persona, estatus social, un
objeto, una experiencia, hasta la muerte.
Sea lo que deseemos,
cuando la Luna está a cinco grados de Priapus podemos perdernos en la
lujuria si no nos mantenemos conscientes y despiertos. La Luna Negra
Lilith conoce esto y nos ofrece una mano amiga si estamos preparados
para tomarla.
Pero he escuchado que las súper lunas son cosas
buenas y que vienen con un gran poder positivo. ¡Usted las cataloga como
algo a lo que hay que temer!
Lo que pensemos de una súper luna
depende de nosotros. Podemos decidir que nos consuma la avaricia
persiguiendo caprichosamente nuestros deseos aun cuando esto no sea para
nuestro bien. O podemos utilizar este tiempo poderoso para nutrir
deseos que mejorarán nuestra intuición, aumentarán nuestra paz y
servirán al bien mayor. Cómo manejemos el deseo y respondamos a sus
exigencias es clave. ¿Asumimos el derecho a tener lo que sea que
deseemos y formamos una algarabía cuando la vida no nos corresponde?
¿Colocamos nuestros deseos por encima de los de los demás y esperamos
que ellos lo acepten? ¿Priorizamos los deseos de los demás y dejamos los
nuestros a un lado como si fuesen distracciones irritantes? ¿Colocamos
lo que queremos en nuestro corazón para ver cuán bien se alinea con un
conocimiento más profundo? Y quizás lo más importante, ¿qué dice nuestra
respuesta al deseo con respecto a lo que verdaderamente necesitamos?
¿Así qué, cuál es la diferencia entre una luna súper luna llena y una nueva?
La dinámica de una súper luna:
Cuando la luna está llena se ubica exactamente opuesta al sol, así que
una luna llena está siempre en el signo del zodíaco opuesto al sol. Cada
una de tales lunas porta un cierto grado de tensión debido a que el sol
y la luna tiran de nosotros en direcciones opuestas pero
intrínsecamente vinculadas. Nuestro sentido del yo propio instintivo (la
luna) quiere que hagamos una cosa y nuestro yo consciente, intencional
(el sol) quiere lo opuesto. De hecho, estos opuestos aparentes son los
extremos de un espectro que necesita uno del otro para existir. El
reconocimiento de esta interdependencia convierte una lucha externa e
interna en una danza rica y compleja de paradoja, equilibrio,
discernimiento y auto expresión. Esto es cierto con respecto a toda
energía de una luna llena. Cuando una luna llena incorpora a Priapus (en
conjunción con la Luna) y a la Luna Llena Lilith (en conjunción con el
Sol) tenemos frente a nosotros una energía potencialmente destructiva,
porque a la luna instintiva la vence el deseo y el anhelo mientras que
el sol consciente está alineado con el poder básico, no mitigado e
impersonal. ¡Hagan un mal uso de estos dos señores engañosos y verán lo
que sucede! Cuando encontramos energía de oposición generalmente
favorecemos un extremo del espectro y evitamos o proyectamos el otro. La
tarea de cualquier oposición astrológica radica siempre en llevar ambos
extremos a una conciencia plena, reconociéndolos como aspectos
igualmente significativos y vibrantes de nuestro yo más profundo.
Si favorecemos al extremo lunar/Priapus en una súper luna llena podemos
sentirnos sumergidos en deseos que no nos nutren a largo plazo. Podemos
perder la capacidad para demorar la gratificación en pos de aspiraciones
de mayor sentido, en lugar de priorizar la satisfacción de la exigencia
egoíca. Como un niño enojado al que se le niega su alimento preferido
mientras el resto lo come, nos rebelamos contra el mundo que nos rodea,
arrojamos nuestros juguetes fuera del cochecito y generalmente esperamos
e insistimos en que se cumplan nuestros deseos.
Cómo hagamos
esto depende de nuestro propio estilo personal. Si tendemos a manipular
sutilmente a las personas podemos volvernos súper manipuladores,
manejando a todos los que nos rodean como marionetas en la cuerda. Si
tendemos a ser muy directos, podemos serlo aún más, asumiendo que
nuestra palabra es ley ¡y frustrándonos cada vez más cuando los demás no
nos brinden el debido respeto! Si tendemos a la independencia y a la
imposición podemos volvernos tan desapegados a las preocupaciones y
sentimientos de los demás que pisoteamos sus esperanzas y sueños sin
mucho miramiento. Cualquiera que sea nuestra configuración
predeterminada, se magnifica en una súper luna, al igual que las
consecuencias de nuestras acciones.
Mientras todo esto sucede el Sol
está en conjunción con la Luna Negra Lilith, el asiento del poder
básico y primario, ¡así que pueden ver cómo las cosas pueden salirse de
la mano! Si permitimos que nuestra naturaleza egoíca de deseo se libere y
tome la delantera, ésta puede inconscientemente nutrirse de la LNL para
alimentar su alboroto, creando una mezcla potente de auto interés y
narcicismo descontrolado. Alternativamente podemos renegar de la LNL,
proyectándola hacia el mundo que nos rodea, percibiéndonos como
impotentes e indefensos. Esto crea intensa frustración y el potencial
para un conflicto significativo tanto dentro como fuera.
Pero no
tiene por qué ser así. La alineación del Sol y la Luna con LNL y Priapus
brinda la oportunidad perfecta para conocer nuestra naturaleza de
deseos; sentir el ardor del ansia que nos distrae de nuestro verdadero
sendero diferenciándolo de los deseos sagrados que nos ayudan a avanzar.
Si abordamos una súper luna (incluyendo los tres días
anteriores/posteriores) con percepción y nos disponemos a utilizar sus
energías para impulsar nuestro crecimiento, puede ser un tiempo de gran
intuición. Podemos penetrar las corrientes más profundas que nos
impulsan, rastreando el flujo del deseo a todos los niveles de nuestro
ser: físico, mental, emocional y espiritual. Al hacerlo podemos
reconocer donde encarnamos la voluntad sagrada (Luna Negra Lilith) y
donde buscamos imponer nuestra voluntad egoica (Priapus) en el mundo que
nos rodea. En cuyo punto tenemos una elección: ¿invertimos esta
poderosa energía lunar en hacer nuestra voluntad o permitimos que la
Fuente Sagrada nos imponga la suya?
Esto puede ser tentador
viéndolo como un momento para dominar al ego, pero no sería sabio. El
ego no es nuestro enemigo juramentado sino un aspecto de la naturaleza
humana que necesita compasión, entendimiento y un amor feroz que exige
su expresión más elevada, alineado con el espíritu y actuando en armonía
con la propia Vida. No hemos encarnado para erradicar al ego sino para
refinarlo de forma que se convierta en una herramienta para la
liberación y no en un obstáculo para lograrla. Las súper lunas llenas
brindan una clase maestra en cómo hacer esto ¡si nos comprometemos en
convertirnos en estudiantes aventajados durante su período de duración!
La mejor forma de utilizar la energía de la súper luna llena es
reflexionando con respecto a aquello que tanto ansiamos y a esas cosas
que tanto tememos perder. Considerando lo que pensamos en comparación
con aquello que nuestro corazón ansía y contemplando la diferencia en
calidad entre los deseos de la mente y del corazón. Cuando sabemos lo
que queremos con nuestra alma y corazón, los deseos fugaces de la mente –
a veces motivados por el escape en lugar de la autenticidad – pierden
su lustre y las necesidades más auténticas resultan de mayor
importancia. Entonces tiene sentido actuar a la luz de la súper luna
llena lo cual adelanta nuestro viaje de experiencia hacia una vida
centrada en el corazón, alineada con la Fuente Sagrada.
La dinámica de una súper luna nueva:
Cuando la luna es nueva el sol y la luna están en el mismo grado del
zodíaco, trabajando de conjunto en armonía. Como partes complementarias,
ellos se sostienen y reflejan uno en el otro, llevando al yo
instintivo, sensible (luna) a una alineación con el yo intencional,
consciente (sol). Es por esto que las lunas nuevas son tradicionalmente
momentos de introspección, porque, a diferencia de una luna llena donde
navegamos el mundo de los opuestos, en una luna nueva surge la
coherencia interna más fácilmente y podemos descansar totales, en
nuestro centro.
En una súper luna nueva, tanto el Sol como la Luna
están en conjunción con Priapus, el espacio del deseo rampante y la
impotencia, poniéndonos cara a cara con el ansia y el anhelo, la lujuria
y la vehemencia. Codiciamos aquello de lo que carecemos y envidiamos.
La paz tradicional de una luna nueva puede hacerse añicos por una
psiquis bajo asedio, sujeta a exigencias autoimpuestas que no puede
cumplir. El amor no correspondido se puede sentir especialmente amargo
en una súper luna nueva, al igual que las oportunidades perdidas o
decisiones pasadas que no lograron su objetivo. En esta luna nueva nos
consume la falta de influencia respecto al mundo que nos rodea y el
curso de nuestras propias vidas. Podemos sentirnos compulsados a actuar
y sin embargo impotentes para lograr los cambios que deseamos. Hasta
que, por supuesto, nos alineemos con la corriente más profunda de
conversión a lo sagrado, adoptando su ritmo como propio.
Esto
proceso puede hacer surgir la necesidad de renunciar a un sueño
largamente deseado, al reconocer las fuerzas inconscientes internas que
lo ha propulsado maliciosamente al foro. Lo que pensábamos era un deseo
de hacer el bien se nos revela simplemente como una necesidad de
reconocimiento. Lo que creíamos debía ser nuestro destino se convierte
en nuestra mayor distracción con respecto a todo aquello que podíamos
ser. Lo que asumíamos como verdad de nuestras vidas se expone como una
mentira tendente a confundir que, nosotros mismos, hemos perpetuado.
Podemos ver todo esto en una súper luna nueva si nos arriesgamos a
penetrar en su oscuridad y reconocer lo que encontremos. O podemos
permitir que las fuerzas del ego nos azoten en su propio frenesí
persiguiendo, sin éxito, la satisfacción de sus exigencias.
A
diferencia de la súper luna llena en la cual el sol ilumina la Luna
Negra Lilith y aprovecha su poder incontenible, en la súper luna nueva
ella espera en alas. Si quisiésemos apelar a ella, ella nos responderá,
infundiéndonos con el poder para liberarnos de los grilletes que cortan
nuestra carne y aprisionan nuestra alma. Pero será igualmente feliz y
nos dejará adentrarnos en un pozo de frustración si insistimos en que la
vida debe ser de una cierta manera a pesar de toda la evidencia en
contra. Para lograr el máximo de esta luna debemos comprometernos a una
experiencia interna que puede ser aterradora. Tendremos que enfrentar
el hecho de que lo pensábamos que queríamos es solamente un pálido
reflejo de quienes somos verdaderamente, Las intuiciones que surgen en
una súper luna nueva pueden cambiar una vida si se lo permitimos. Si por
el contrario, elegimos ignorarlas, la vida quedará empañada debido a
nuestro rechazo a honrar lo que es inevitablemente cierto.
La
acción no es de gran importancia en una súper luna nueva, pero el viaje a
lo interno es vital si queremos recalibrar el deseo para que este
refleje de mejor manera nuestra esencia básica. Este es un momento para
la introspección y el entendimiento, de penetración en nuestra
naturaleza de deseos para percibir mejor aquello que motiva las
elecciones que hacemos. La respuesta vendrá en otro día. Aquí sembramos
las semillas de una nueva forma de vivir, plantadas en el terreno
sagrado de nuestro ser y regadas con nuestra percepción. No estamos
atados por siempre a los deseos que nos mantienen bregando exhaustos en
la noria del anhelo. Tampoco estamos sujetos a las exigencias de
gratificación del ego a cada vuelta del camino. Podemos desengancharnos
de todo eso, conectándonos con los movimientos más profundos del alma,
que hasta ahora están ocultos a nuestra vista.
¿Cómo puedo saber si nací en una súper luna?
Si el Sol y la Luna están en el mismo grado en tu carta de nacimiento
naciste en una luna nueva. Si también están dentro de los cinco grados
del grado opuesto a tu Luna Negra Lilith natal, naciste en una súper
luna nueva.
Si el Sol y la Luna están en oposición entre sí en tu
carta natal naciste en una luna llena. Si el Sol está también dentro de
los cinco grados de tu Luna Negra Lilith natal, naciste en una súper
luna llena.
¿Qué significa nacer en una súper luna?
Para los
nacidos en una súper luna, la naturaleza lunar se perfecciona y eleva.
Las emociones y los instintos se convierten en fuerzas poderosas, para
bien o para mal en dependencia de cómo se manejen. Adicionalmente, todos
los asuntos concernientes a la luna en la carta natal portan un peso
añadido y la casa regida por la luna (la casa con Cáncer en su cúspide)
es de significado particular.
Aquí podemos encontrar desde
frustración severa hasta una profunda satisfacción, en dependencia de
cuán bien manejemos nuestros deseos y nuestra relación con el
despliegue de las corrientes de nuestra vida. Si insistimos en
profundizar y exigir que la vida se comporte de acuerdo con nuestras
exigencias, encontraremos aún mayores obstáculos a nuestra satisfacción y
realización hasta que eventualmente nos encontremos sin salida y no
tengamos otra opción que no sea la de renunciar a nuestro deseo egoíco y
honrar la voluntad divina, sea lo que esto signifique para nosotros.
Sin embargo, tan pronto como nos dispongamos a escuchar la voz del
corazón y permitamos que nuestros instintos sirvan a nuestra sabiduría
interior en lugar de a nuestra exigencia egoíca, la vida comienza a
transformarse, al igual que nuestra signatura energética, que configura y
a la vez es configurada por nuestra interacción con el mundo. El
interminable lazo de retroalimentación de energía entre nosotros y
nuestro entorno crea un equilibrio nutricio en nuestras vidas y podemos
conectarnos con un profundo pozo interno de sabiduría desde el cual
fluye instintivamente nuestra vida.
Si nacimos en una súper luna
nueva debemos prestar cuidadosa atención a nuestra relación con el deseo
y la manera en que asumimos nuestra vida. Aprender a demorar la
gratificación en lugar de buscar calmar el deseo en cada recodo del
camino es una lección importante, ¡mientras más pronto la aprendamos
mejor! Recuerden, la Luna Negra Lilith es una fuerza distante en una
súper luna nueva y puede que luchemos para sentir nuestra conexión con
un poder mayor. Podemos creer que es culpa de nosotros o del destino.
Que no podemos cambiar nuestra vida y solo reaccionar a ella,
alimentando los anhelos, exigencias y deseos que experimentamos al
pasar; buscando siempre el alivio que se aleja de nosotros en igual
medida a la velocidad con la cual mimamos al ego e ignoramos nuestra
esencia. Para quienes han nacido en una súper luna nueva la sabiduría
mayor se puede encontrar en el cuestionamiento de los deseos, no en
satisfacerlos, pelando las capas hasta conocer el deseo más profundo del
corazón y entonces vivir honrándolo.
Si nacimos en una súper luna
llena, cómo actuamos es de la mayor importancia, especialmente en
relación con los temas lunares y solares en nuestra carta natal. La
energía emocional e instintiva que invertimos en nuestro comportamiento
se súper carga y porta una fuerza de cambio de vida en su interior.
Debemos tratarla con respecto y valorar la claridad de propósito ante
todo. Si no tenemos claro por qué queremos perseguir algo o a alguien
con tanto empeño, es mejor que no hagamos nada hasta que lo entendamos
mejor. Con nuestro Sol natal en el mismo grado de la Luna Negra Lilith
tenemos el poder para crear o destruir mediante actos que nos parecen
insignificantes. Es nuestra obligación personal la de alinear este poder
con la Fuente Sagrada y utilizarlo en concordancia con el
desenvolvimiento de un destino superior, no para servir a un futuro
configurado solamente por la exigencia egoíca. Es importante que nos
comprometamos a percibir las fuerzas inconscientes para que podamos
actuar en alineación auténtica con nuestro yo más profundo. Este proceso
lleva tiempo y los años jóvenes de alguien nacido bajo una súper luna
llena pueden estar cargados de experiencias que revelen el potencial
destructivo del deseo descontrolado, antes de que puedan aprovechar y
dominar la fuerza creativa desatada cuando el deseo se alinea con la
Fuente Sagrada.
¡Espero que esta gira en torbellino a lo
largo del mundo de las súper lunas les haya ayudado a entender mejor su
impacto en la vida de ustedes y cómo trabajar mejor con su importante
energía en pos del bien mayor de todos!
Sarah Varcas

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