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sábado, 14 de noviembre de 2015

"MILAGROS" ~ STUART WILDE


"MILAGROS"  Autor: Stuart Wilde. 
 Traducción Yarisa

 MILAGROS. Stuart Wilde
PRÓLOGO: CREAR MILAGROS


Crear milagros es nuestras vidas no es más complicado que entender la metafísica de la Ley Universal. Y dado que esta ley es indestructible y por consiguiente infinita, sabemos que el poder que usaron los “hacedores de milagros” en el pasado está aún accesible hoy. Sin embargo, en nuestra sociedad moderna se nos ha educado para creer solamente en aquellas cosas que podemos entender de manera lógica. Tampoco se nos ha enseñado que la Ley Universal tiene un poder ilimitado, ni que este poder está a nuestra disposición y puede ser utilizado para hacer milagros en nuestras propias vidas.





PASO UNO: “ENTENDER LA LEY UNIVERSAL”
Para entender los milagros tenemos que fijarnos en dos aspectos de la Ley Universal. Primero: en la profundidad interior de toda la Humanidad reside un inmenso poder; y segundo: este poder es imparcial y no-emocional.

Llámale la Mente universal, la conciencia Crística o como desees, pero este es el poder que permite a los seres humanos el reconocimiento de al fuerza universal de la Vida que llamamos “Dios”.

La fuerza de la Vida es eterna y universal y debido a su capacidad ilimitada, es parte de todas las cosas. Aún más, es parte principal de cada uno de nosotros. En consecuencia todos tenemos dentro de nosotros un poder ilimitado. Crear milagros en nuestra vida se convierte en un asunto de identificarnos con el poder, comprender sus características y aprender a usarlo de modo efectivo. Esta identificación se alcanza sabiendo que este poder está en nuestro interior y reconociendo este hecho diciendo: “Yo soy eterno, inmortal, universal e infinito; y lo que yo soy es hermoso”. De este modo nos encerramos dentro de la fuente del poder y nos posicionamos para el siguiente paso que conlleva observar sus características.

La Ley Universal es imparcial y no-emocional. No tiene manera de saber qué es lo que quieres ni discrimina entre tus esperanzas y aspiraciones, gustos y disgustos – es pura energía. Acepta cualesquiera pensamientos, sentimientos y acciones que proyectes y los refleja de vuelta a ti impasiblemente en forma de los eventos que experimentas día a día.

De modo parecido a como la electricidad ilumina tanto un burdel como la reunión en casa del párroco para tomar el té, la Ley  Universal no distingue entre los diferentes tipos de energía en tu vida. Te dará cualquier cosa en la que creas, ni más, ni menos. En consecuencia, la clave para entender los milagros es mirar las creencias que estás expresando como sentimientos y pensamientos.

Cuando naciste, tus pensamientos y sentimientos eran ilimitados porque tu mente era una página en blanco. Lo que un niño pequeño proyecta a la Ley Universal es una vasta pureza natural no constreñida por las creencias. Los niños, a menudo intentan algo aparentemente imposible: desconociendo tener cualquier limitación física, conducen el coche familiar o caminan sobre una cornisa elevada. Es solamente con posterioridad, mediante la educación, que ellos aprender los confines de las expectativas humanas.

Pero esos confines o fronteras son ilusiones. Están formados de patrones de creencias, la mayoría de ellos nacidos de la ignorancia, que se heredan de generación en generación.

Esta colección de patrones de creencias, o “inconsciente colectivo" como le llamó Carl Jung, gana validez conforme avanza el tiempo y, finalmente los conceptos que generaciones futuras experimentan como realidad física se hacen rígidos y dominantes. Es como si los miles de millones de personas que te precedieron hubieran determinado lo que vas a experimentar en el plano terrestre, y que eso es lo que va a suceder.

Esta rigidez no tiene en cuenta el genio o la comprensión de que estamos en una era de rápido esclarecimiento. Las estructuras fundamentales están siendo borradas en una avalancha de consciencia y nosotros ya no estamos preparados sólo para leer acerca de los grandes hacedores de milagros; queremos tener la misma experiencia. Para la mayoría de la gente esto no es posible porque están encerrados en las limitaciones del cuerpo y la mente; su educación es tan prevaleciente que encapsula su evolución entera, y ellos experimentan poco crecimiento espiritual.




PASO DOS: “COMPRENDER LA MISIÓN DE LA VIDA”

No somos nuestros cuerpos, ni nuestras emociones, ni nuestras mentes ni ninguna de las estructuras y restricciones que vivenciamos a nuestro alrededor. Somos una parte infinita de la Fuerza-Dios usando la forma física para experimentar un desarrollo espiritual a través de una enseñanza especial llamada “vida diaria”.

Cuando entraste en el plano de la tierra, la energía que es tu yo real dejó su domicilio en las altas dimensiones de pura luz  y entró, por elección,  en el cuerpo en el que estás ahora. Elegiste las circunstancias de esta vida porque era el paso siguiente en tu evolución infinita y porque esta vida te permitiría expandir lo que eres espiritualmente de modo que podrías llegar a ser una expresión incluso mayor de la infinita fuerza de la vida o Espíritu viviente.

Ahora puede que digas: “¡Es de locos!, ¿por qué iba yo a elegir estas circunstancias de mi vida, esta familia, esta sociedad y esta vecindad? ¿Por qué no elegí un entorno de más riqueza o un cuerpo más bonito o  más capacidad intelectual?” La respuesta yace en una dimensión más allá del plano físico. Al entrar en esta dimensión al nacer, tenías dentro de tu consciencia una misión heroica, una meta. La naturaleza de esta meta está escrita firmemente en lo más profundo y secreto de tu yo interior; y lo que eres hoy, sin importar lo que sientes acerca de ti mismo, es realmente una parte de esa meta en varios estados de consecución.

Tu mente empezó a grabar sucesos, pensamientos y sentimientos nada más nacer. No conoce tu heroica misión ni entiende la Ley Universal que interacciona con tu potencial ilimitado. ¿Por qué?. Dos razones: La primera, si tu mente, sentimientos y emociones supieran de la naturaleza de tu meta heroica en la vida, no habría desafío ni búsqueda, y tu evolución se resentiría. Segunda, la mayor parte de la comprensión de la metafísica está basada en creencias tribales o religiosas que no reflejan totalmente una percepción aguda de la delicadeza de la energía y el modo en que su flujo y reflujo afecta la vida cotidiana; ningún entendimiento real de la Ley Universal ha sido jamás incorporado en los variados patrones de creencias del inconsciente colectivo del mundo.

Por ejemplo, digamos que tu meta heroica en la vida es aprender a amarte y a aceptar la completa responsabilidad cósmica por lo que eres. Y, digamos que has tenido un número de experiencias previas en el plano terrestre en las que fuiste débil e indulgente contigo mismo metafísicamente apoyándote en otros antes que contribuir a tu propia energía o soporte. Si supieras esto por adelantado, empezarías a favorecer un tipo de acción sobre el otro. Reflexionarías hacia posiciones o sentimientos que quieres conseguir y tu mente dominaría cada movimiento tuyo.

La evolución no funciona así. No puedes superar la debilidad luchando contra ella o pensando el modo de salir de ella. Superas la debilidad dejándola detrás de ti. Esto significa que llegas a ser consciente de las tendencias interiores que te derriban, que no apoyan la creencia en ti mismo ni el amor a tu ser, y dices “No quiero ser eso nunca más”. Entonces te sales de los caminos sucios y desordenados del inconsciente colectivo hacia una disciplina de poder. De vez en cuando puede que recules, pero una vez que te decides por el lado de la fuerza el poder de la Ley Universal siempre estará contigo en diferentes grados.

Puede que sea una batalla al principio porque tu mente no entiende estas leyes ni la naturaleza de tu misión en la Tierra; tampoco comprende las leyes que gobiernan tu potencial. Tendrá tendencia a aconsejarte de modo lógico desde su propia experiencia y la lógica es la muerte para esa parte de ti que es el “hacedor de milagros”.




PASO TRES: “Comprender la naturaleza de las creencias”

El siguiente paso para crear tus propios milagros es observar la naturaleza de tus creencias. Revisando creencias y sentimientos comienzas a entender cómo usar la Ley Universal de modo efectivo.

Es natural anhelar lo imposible pero, al hacerlo, estableces fuertes creencias acerca de lo que puede ser hecho y lo que no. Puedes saltar cierta altura y no más alto, correr a cierta velocidad y no más rápido, aceptar una cierta posición y no otra mejor.

Dado que la mayoría de los aviones comerciales vuelan a 600 millas por hora, el tiempo más corto en el que puedes llegar a Nueva York es de unas seis horas. Esos son hechos en el inconsciente colectivo. Pero ¿que pensarías si te contara de un hombre que pudiera mover su cuerpo muchas miles de millas es pocos segundos? Tu mente escanearía sus bancos de memoria y se quedaría en blanco, e inmediatamente después tú podrías pensar: ¡Imposible! Entonces quizás revisarías todos los datos científicos disponibles y concluirías que este hecho es inalcanzable.

 Todo el conocimiento científico y el pensamiento corriente son productos del mismo “inconsciente colectivo” y justo el hecho de que mil millones de personas no tienen el concepto de un hombre moviéndose 3000 millas en unos segundos lo hace imposible. Pero los miles de millones de personas están equivocadas.

Hay una dimensión, aquí mismo, sobre el plano terrenal en la cual un hecho así es posible, y hay unas pocas personas vivas hoy en día que saben de esta dimensión y la usan. Es un asunto de percepción y creencia.

 Tu habilidad para hacer milagros depende enteramente de lo fácil y rápidamente que puedas darle la espalda al inconsciente colectivo. Es tu atadura al inconsciente colectivo, o patrones de creencias del mundo lo que te mantiene atrapado.
Esta atadura, que aceptas al nacer es tu principal desafío en la vida, y tu meta espiritual es sobrepasarla. Finalmente te das cuenta de que, para llegar a ser una parte de una consciencia más alta, has de dejar el sitio donde estás ahora y entrar en lo desconocido.

Esa es la razón por la cual todos los relatos del camino del iniciado hablan de absoluta soledad porque al moverte fuera de la vieja energía hay una sensación de pérdida.

Cuando emprender ese camino tus percepciones se expanden gradualmente para aceptar una vibración más alta de ti mismo y comprender que lo que los demás creen es parte de su evolución, pero no es el total de los hechos. Experimentamos la vida a través de los cinco sentidos, “las ventanas del alma”, y se nos enseña la capacidad que tienen. Sin embargo, cada uno de ellos tiene una dimensión que es muchas veces más profunda de lo que es percibido normalmente y esas dimensiones se abrirán para ti cuando te dirijas hacia ellas.

Observemos los sentimientos. A través de los sentimientos puedes penetrar en otros mundos y ser “clarisintiente” (un elevado sentido de los sentimientos); es una capacidad que puedes aprender a desarrollar bastante rápido. No es tan aguda como la visión extrasensorial, pero es profunda y a través de ella accedes a áreas de percepción que poca gente ha experimentado jamás.

Todo a tu alrededor es energía- tu cuerpo, sus diferentes órganos, tus pensamientos, el lugar físico donde habitas, y los eventos de tu vida, todo expresa una energía.

Una parte de esa energía es perceptible a través de los cinco sentidos, pero la mayoría  está más allá de la percepción normal. Abriéndose al poder de la Ley Universal y controlando la mente mediante el centramiento y la disciplina, te haces consciente de la sutilidad de las energías a tu alrededor. Te darás cuenta de que puedes usar tus sentimientos para guiarte a través de la vida.
Al entrar en una situación lleva tu sentimiento hacia lo que está delante. ¿Cómo se siente? ¿Qué te está diciendo la Ley Universal? ¿Qué área fluye y cuál no? Después de un tiempo este ejercicio se hace simple y muy exacto. Tal vez no seas capaz de ver todas las energías sutiles a tu alrededor, pero puedes aprender a sentirlas y pronto hallarás que la información de la Ley Universal tiene un modo de saltar a la vista inesperadamente.

Los sucesos de tu vida reúnen energía al venir hacia ti y puedes sentirla semanas e incluso años antes de que ocurran. La ciencia te dirá que no es posible ver el futuro y eso es cierto para aquellos que creen que esto es así, pero al salir de la “percepción de grupo” del mundo, sentir a incluso ver el futuro será tu segunda naturaleza.

Para controlar la Ley Universal de modo efectivo, debes vigilar su manifestación, que es, básicamente, cada evento de tu vida. Entonces enlaza cada suceso con tus sentimientos y actitudes subyacentes. Percátate de que, cuando las cosas van bien, es solamente porque tú introdujiste esa imagen dentro de la Ley Universal y ella respondió. Imagina la Ley universal como un oficinista de ventas en una gran compañía de envíos por correo. Él tiene tu pedido pero no tiene ni idea de quien eres. Si el pedido dice: “talla 8”, él envía la talla 8. No es su problema si esa talla te queda bien o no. Él sólo da cumplimiento a tu solicitud.

En la vida diaria tus sentimientos, pensamientos, y actitudes son tu formulario de pedido; por lo tanto antes de que decidas cambiar tus condiciones actuales, tendrás que estar muy seguro de lo que quieres de la vida. La Ley Universal reacciona espasmódicamente a los mensajes dudosos o inciertos. Tienes que escribir claramente y tienes que estar dispuesto a aceptar aquello que estás buscando.

Digamos que quieres ganar una gran suma de dinero, dejar tu trabajo y pasar el resto de tu vida tumbado al sol. Sueñas con el dinero, suspiras y dices: “Sería maravilloso”. Pero, ¿es eso realmente lo que quieres? Puede que muy pronto te aburrieras y, aunque a tu mente le gustaría vaguear al sol, tu yo interior tal vez diga: “Debería haberme quedado donde estaba; había más potencial allí”.

Crear energía para ti a través de la Ley universal no es tan sólo un asunto de desear cosas, de cualquier manera. Has de darte cuenta de que el poder está en tu interior y, una vez que tomas el primer paso hacia él, cualquiera que sea lo que crees será para tu más alto bien. Puede que no sea exactamente lo que pensabas que querías pero sería mejor que te prepararas para las consecuencias.

Antes de embarcarte en un “plan de acción milagroso”, debes dedicar algún tiempo a meditar sobre las condiciones u objetos materiales que deseas. La Ley Universal es el empleado del departamento de envíos que espera tu pedido claro y conciso. La moneda con la que vas a pagar por él es la fe.

Para crear algo con absoluta certeza, has de establecer en tu interior el sentimiento de que ya ha sucedido y la condición que deseas es ya parte de tu vida. Esto puede ser difícil porque tu mente, que no sabe nada del funcionamiento de la Ley, se defiende.

Afirmas “Yo Soy rico”, y tu mente te contradice, “No, no lo eres”. El conflicto que se desarrolla confunde a la Ley Universal, que está a punto de enviarte el deseo de tu corazón. Este choque de energías opuestas ha sido el desafío del aspirante a iniciado desde el principio de los tiempos. Es la búsqueda del Grial, o la lucha con el dragón. Dice que nadie entra en el reino del cielo interior hasta que hayan domado el dragón de la negatividad que heredado del inconsciente colectivo. En modo figurado, tendrás que abandonar el plano de la tierra aunque puede que sigas formando parte de la realidad física. Las dimensiones no están ahí fuera, en algún lugar entre tú y las estrellas; están en los mundos internos o viajes interiores.

Estos viajes tienen una realidad interna y una manifestación externa en lo físico, así que todo lo que puedes concebir es realmente parte de ti ahora mismo. El hecho de que no lo tengas en tus manos no importa. Sea lo que sea lo que concibes, está en estado de realizarse gradualmente. Si afirmas “Soy rico”, tienes que empezar a sentirte rico, pensar como rico, y tener una actitud de rico. Paséate por almacenes caros, toma café en el mejor hotel de la ciudad, y empieza a actuar y sentir como si ya tuvieras la vasta fortuna que la Ley Universal está a punto de enviarte. De este modo creas una realidad concreta de riqueza en tu viaje interior y se hará manifiesta en tu viaje exterior en el mundo físico. Si puedes mantener ese sentimiento y fuerza y vivir como si tu deseo ya hubiese sido satisfecho por la Ley Universal, tu deseo será enviado, garantizado.

Pero no puedes tener el corazón a medias o disiparás tu poder personal y no sucederá nada. Has de tomar el camino como un guerrero. Vas a conseguir tu meta. No importa lo que te confronte, no importa donde estés ahora mismo, no importa a qué adversidad te enfrentes, alcanzarás tu objetivo. A la Ley Universal no le importa si tú tienes el deseo de tu corazón o no. Por eso, controla tu mente para recibir.

Puedes tener todo lo que quieras y cuando lo creas, se hace tuyo. A veces sentimos que no merecemos el éxito o la riqueza o la salud completa o cualquier cosa que anhelemos. Se nos enseña en la infancia que no valíamos la pena, o que de algún modo le debemos algo a la sociedad o al plano físico, o que tenemos alguna clase de pecado especial que debemos expiar antes de que podamos disfrutar de lo que queremos en la vida.

Este no es el caso. La Ley no discrimina. Recibe tu energía y envía diamantes o piedras dependiendo de lo que tú hayas enviado. Es muy importante examinar los sentimientos negativos que tienes acerca de ti mismo. Es fácil decir “oh, nunca gano nada” o “soy demasiado viejo; ellos nunca me contratarán”, o “nunca podré estar con esa persona, no soy lo suficientemente guapo”. Esa clase de pensamientos es un indicativo de la mente y sus consejos lógicos.

Los milagros no son lógicos, por lo tanto, la última cosa que necesitas son los consejos lógicos de la mente. Cuando tales consejos te son dados, reconócelos en la mente, da las gracias y di “No acepto ninguna energía que sea contraria al poder ilimitado que reside en mí”, entonces continúa así.

El poder infinito es tan magnánimo, tan poderoso, muchísimo más que la mente, que existe en una dimensión separada y eso es por lo que la mente tiene dificultad en percibir incluso que exista. Tendrás una intuición o un sentimiento, o un arrebato de excitación, pero eso es todo. No puedes realmente oírlo, tocarlo o saborearlo, pero pasará por la mente como una brisa; y cuando comienza a funcionar en tu vida, lo sabrás por la calidad de la gente y sucesos que te rodeen.


Antes de ir al Paso Cuatro, el “Plan de acción de Milagros”, revisemos brevemente algunos puntos importantes:

•    La Ley Universal, o Espíritu de Vida, es ilimitada. La fuerza está en tu interior. Por tanto, lo que eres es también ilimitado.
•    La Ley Universal es imparcial e impasible. No puede discriminar. Estará encantada de darte todo aquello en lo que creas.
•    No eres tu cuerpo ni tus emociones ni tu mente. Eres una parte del Espíritu Viviente, en aprendizaje. No importan tus circunstancias. La Ley Universal puede ser requerida en cualquier momento porque es tu yo real.
•    Sea lo que sea lo que crees por ti mismo mediante la comprensión de los aspectos metafísicos y místicos de la Ley Universal, es tuyo, porque tú lo creaste, tú lo mereces.
•    Los milagros no son regalos de  Dios; son una parte de lo que eres, que es Dios.

En resumen, la Ley Universal está en equilibrio y armonía debido a su naturaleza. Por ello, cuando elabores tu “plan de acción” no podrás. Sea lo que sea lo que crees tendrá que ser para ti mismo. No puedes infligir la Ley Universal sobre otros diciendo: “Quiero que esto le suceda a mi amigo”. Esto sería interferir, porque, al no conocer la naturaleza del heroico plan de vida de tu amigo, no estás capacitado para cambiarlo o alterar en modo alguno lo que él está pasando en esos momentos. Él tiene que experimentar la vida por sí mismo, porque también tiene el poder ilimitado en su interior, y una parte de su patrón de crecimiento es descubrir este hecho.

En la Ley Universal no hay energía dual, bueno y malo, santos y pecadores. Sólo hay energía, un poder que permea todas las cosas y todo es parte del poder. Diferenciar entre bueno y malo es sólo tu percepción, porque dentro de la energía real no hay juicio. Hay energía alta y energía no tan alta, y al final de esta vida, tendrás la oportunidad de revisar lo que hayas alcanzado, que dependerá de cuánto éxito hayas tenido en centrar tu vida en la disciplina de percibir el Espíritu Viviente y usarlo.

Pero tu revisión no será emocional. Estarás mirando la calidad (o velocidad, si prefieres) de la energía que creaste. Si has dañado a otros has impedido tu evolución decelerando la fuerza de la vida dentro de ti. Esa es tu energía kármica, y algún día tendrás que comprender que ese no era tu camino más elevado. Pero no puedes juzgar a los demás porque, como la energía que tu mente percibe no incorpora la naturaleza de sus metas heroicas, no tienes modo de saber que lo que van a atravesar no es exactamente lo que necesitan kármicamente para su crecimiento en el punto infinito de su evolución.

No hay víctimas ni accidentes. Cada persona es responsable de su propia evolución. Cada cual atrae hacia sí las circunstancias que experimenta en su vida.

Este tiempo de vida es tuyo. Puedes estar envuelto en relaciones y amar a otros, pero, básicamente, lo que haces de tu vida y cómo pasas por ella  es tu propia evolución. Aprendemos a hacernos responsables de todas nuestras circunstancias y, dentro de la Ley Universal, no se espera que nos responsabilicemos de la evolución de otros. Puede sonar un poco rudo, pero en la Ley hay una claridad y justicia increíbles.

Es por eso que la adversidad es tan útil. Permite a la gente buscar algo más allá de la realidad del día a día, y esto les pone en contacto con sus verdaderos seres interiores. En la desesperación, empiezan a atraer su ilimitado poder; y se dan cuenta de que todo puede ser cambiado, que el sufrimiento es un producto del ser interior y que, observando sus seres internos, pueden transformarlos.

Se ha dicho que no hay enfermedades incurables, sino sólo gente incurable. Y esto es verdad para cualquier energía dentro de la Ley Universal. Tratar de arreglar tus circunstancias sólo física o mentalmente, no funcionará a largo plazo porque las inconsistencias profundamente enraizadas continuarán saliendo a la superficie en tu vida con otros disfraces. Superar algo de una vez por todas significa entrar en tu interior para descubrir la causa real de esa perturbación.

Este proceso o descubrimiento te proporcionará más energía, que podrás usar para crear las cosas que quieres en tu vida.





PASO 4: EL PLAN DE ACCIÓN DEL MILAGRO

Es muy importante que escribas los deseos  que formarán parte de tu plan de acción, porque es como si tu lista se convirtiera en el “formulario de pedidos” al poder universal. Y escribiéndolos de modo metódico entras en un sacramento sagrado (una comprensión) con el poder. Ahora él sabe lo que es importante para ti, ya que has presentado un documento formal diciéndoselo.

Intenta escribir desde tus sentimientos y tu intuición más que permitir que tu intelecto dirija tu lista. Porque las victorias que crean buenas sensaciones en ti son a menudo más valiosas que el simple deseo de cosas materiales o adquisiciones flipantes que tan sólo hacen refulgir el ego momentáneamente. En tu naturaleza más profundamente espiritual eres un sentimiento y ese sentimiento es tu identidad eterna, porque conforma la base de tu alma.

 Puedes cambiar tu lista tantas veces como necesites hasta que te sientas contento con ella, pero sé claro acerca de lo que realmente quieres. Usa palabras precisas y exactas para  describir las condiciones que quieres. Recuerda, el sistema funciona, así que debes definir claramente lo que quieres.

Esto es lo que has de hacer:

Pon la lista en un lugar especial como una cajita bonita, o bien llévatela contigo dondequiera que vayas. Léela de vez en cuando, cuando te levantes, a la mitad del día y al acostarte.

Medita sobre tus milagros cuando tengas tiempo, y reconoce que la Ley Universal ha recibido tu pedido y está a punto de enviártelo.

Guarda silencio. Hablar de tus milagros disipa la energía de modo drástico. Por lo tanto, no puedes compartir tus milagros con nadie más hasta que hayan sucedido. Mantenlo todo en privado.

Actúa y piensa siempre acerca de tus milagros como si ya tuvieras las condiciones que deseas. Siente esos milagros concedidos a tú alrededor, más que sólo pensar en ellos. Es el sentimiento lo que atrae el poder hacia ti.

Mantente abierto a los impulsos internos de la ilimitada fuente de poder ya que te instruyen acerca de los modos de conseguir aquello que quieres. Date cuenta de que la Ley Universal tiene que hacer sus envíos al plano físico, donde puedas utilizarlos. El deseo de tu corazón puede llegar desde cualquier lugar, así que no limites tu campo de expectación. Permanece abierto y flexible en todo momento.

Sé alegre y ligero y sonríe mucho. Tu primer milagro está en camino.




PASO 5: COMPRENDER LA ENERGÍA

Como la mente no tiene modo de saber de qué modo va la Ley Universal a enviar tu milagro, no pierdas el tiempo intentado imaginarlo... sólo reconócelo.
Tus pensamientos deberían ser como bellotas que se desarrollan gradualmente hasta ser robles; si cavas y las desentierras para ver cómo van las cosas, tu árbol perecerá. Es importante evitar preocuparse; céntrate en el sentimiento de que, de algún modo, de alguna manera, la Ley Universal no te fallará porque todo en el universo es energía.

Los objetos sólidos aparecen como tales sólo porque sus átomos y moléculas se mueven a alta velocidad. De hecho, la realidad es sólida y no sólida a la vez, y esto se aplica a las formas-pensamiento. Ellas son reales, e incluso más poderosas que la realidad física, porque no están constreñidas por los límites del plano material. Pero no puedes separarlas y analizarlas. Has de crearlas y dejarlas volar. Entonces, a través del entusiasmo y las creencias, energizas la Ley Universal y la animas para el envío.

Intenta en todo momento mantener tus pensamientos puros y enfocados. Si la duda aparece, no le permitas dominar mucho tiempo. Mírala desde arriba. Percátate de que sólo es la mente preocupándose, no comprendiendo, creando objeciones por su ignorancia, y lo que quiera que sea que hayas puesto en marcha, sucederá.

A medida que trabajes con el poder, éste tendrá un modo de mostrarte el siguiente movimiento cada vez. Cree en él. Reconoce que esta fuerza interior es tan poderosa que te llevará a una excitación y aventura más allá de tus sueños. Mantente puro, silencioso, y recuerda guardar tus métodos en secreto.

Todo lo que te rodea tiene el Espíritu Viviente en su interior en variados grados. Las cosas vivas lo expresan más que los objetos inanimados, pero todos lo tienen. Cuanto más entras en contacto con la Ley universal dentro de ti, más contactas con las cosas que te rodean. Todo se convierte en un símbolo y una fuerza para ti. El mundo te ayuda, y cuanto más te llenas, más desde más dimensiones puedes atraer.

Una amiga muy querida estaba paseando por una calle un día preguntándose qué hacer con su vida. Estaba en una encrucijada literal y figuradamente. Su vida estaba “desinflada”. Ella anhelaba una inspiración y había pedido a la Ley Universal que la dirigiera. Al bajar la acera, un coche que pasaba casi la atropella y, cuando dobló la esquina derrapando, un libro cayó de su interior. Era un libro acerca de la búsqueda humana del Poder Universal, y cambió su vida. Al poco tiempo dejó esa ciudad y se embarcó en un nuevo y revolucionario camino que, tras un tiempo, la ha llevado a grandes alturas metafísicas y a países y relaciones que ella nunca antes habría podido concebir.

La Ley Universal la proveyó con una enseñanza especial en forma de libro; y ella, al estar sintonizada, estaba preparada para beneficiarse. Y así debe ser para ti. Al trabajar hacia tu milagro, estate atento a cada señal, a cada cambio a tu alrededor, y verás a la Ley Universal comunicarse contigo. Cuanto más confíes en ella, más la energía es impelida a revelarse a sí misma, y empiezan a suceder diversas cosas inusuales. Tu energía se acelera y las oportunidades surgen como corchos en la superficie de un lago. Entonces sabrás que el poder está verdaderamente contigo.

Esta sintonización, más que ninguna otra cosa, te ayudará a manifestar tus deseos. No pues actuar negativamente en una parte de la Ley Universal y esperar que la otra parte te envíe tus milagros sin cambios.

Al observar tu vida te conviertes en un experto leyendo símbolos, y ves que eres el único responsable de lo que eres y que todo a tu alrededor expresa una energía. La ropa que llevas, las cosas que dices, la gente con la que te asocias, la comida que comes, y los sitios donde vas son todos expresiones a la Ley Universal de quien eres.

La calidad de estas expresiones, o la sintonía contigo mismo y lo que te rodea, es la llave para tu desarrollo espiritual. Lo que eres tiene gran poder. Es energía que oscila y refleja la cantidad de Espíritu Viviente o Fuerza de Dios que expresas. Cuanto más trabajas sobre tu vida, más aceptas la responsabilidad y más energía tendrás… y mayores serán tus expectativas.

Supongamos que tienes un proyecto especial en mente y quieres asegurarte de que tienes el máximo posible de energía disponible. Digamos que tienes en perspectiva una entrevista de trabajo. Has puesto el trabajo en tu lista de milagros, la Ley Universal ha abierto una puerta y ¡estás allí a medio camino!



Esto es lo que has de hacer:

1.    Sigue viendo tu milagro entrando en tu realidad física. Mírate a ti mismo con el trabajo concedido hasta 72 horas antes de la entrevista, entonces, olvídalo.

2.    El día de la entrevista, levántate temprano. Pasa el máximo de tiempo posible solo. Evita conflictos interpersonales. Dile a la Ley Universal que estás preparado y dispuesto para aceptar el milagro que has estado pidiendo.

3.    Abstente de sustancias depresoras de la energía como alcohol y drogas.

4.    Come ligeramente. La Ley Universal se manifiesta en ti y a través de ti. Si comes mucha cantidad de comida pesada, tu energía baja y la Ley Universal en tu interior tiene dificultades para expresarse. Deberías comer ensaladas, fruta y otras comidas naturales saludables en moderadas cantidades. Mantente lejos de la comida basura.

5.    Antes de salir para tu entrevista relájate un momento. Mira la situación como fluida y positiva. Si ya conoces a la persona con la que te entrevistarás, visualízala en el ojo de tu mente estando contenta y sonriente, receptiva a tu energía. Visualiza la entrevista yendo bien; mira el milagro ya enviado.

Sé alegre y ligero y sonríe mucho. Tu primer milagro está en camino.




PASO 6: ENTENDER EL TIEMPO

Dentro de la Ley Universal no hay tiempo. Las cosas están en un estado de evolución gradual. Un árbol no tiene concepto de tiempo porque su esencia es eterna. Responde al calor del sol, pero no está “en el tiempo”. Se desarrolla de una semilla, expandiéndose gradualmente a la madurez total, y lo mismo sucede con la Ley Universal. Puede hacer el envío instantáneamente, pero, si tu energía no está toda allí, te parecerá como si hubiese tomado tiempo. Has de aprender la paciencia y seguir yendo hacia tu meta, sabiendo que tu forma-pensamiento se manifestará.

Si estás dirigiéndote hacia un milagro en particular y una avenida diferente se abre ante ti inesperadamente, tómala. La Ley Universal hace sus envíos en extrañas maneras y lo que tú piensas que deseas puede ser sólo tu modo de expresar una meta totalmente diferente.
Un buen amigo mío deseaba más que ninguna otra cosa ser director de cine. Se graduó en una escuela de cine en Londres pero se encontró con que no podía encontrar trabajo debido a una complicación técnica. Para trabajar en películas en Inglaterra en aquellos tiempos, tenías que tener una tarjeta de la unión de cineastas. Pero no podías conseguir una de esas tarjetas a menos que estuvieras trabajando. En efecto, la unión creó una “tienda cerrada”. ¡El milagro de mi amigo estaba atascado!

Un día, inesperadamente, se tropezó con un viejo amigo de la escuela que tenía un restaurante y, debido a sus apuros financieros, aceptó encantado el trabajo de camarero. Trabajando duro cada día, pasaba su tiempo libre mirando películas y manteniendo su sueño vivo a través del estudio.

Cada mediodía un señor mayor bien vestido venía al restaurante. Mi amigo le servía diligentemente y, a lo largo de los mese fueron haciéndose amigos. Un día mi amigo le preguntó qué hacía para ganarse la vida. El señor replicó que estaba a punto de jubilarse del trabajo que había hecho durante muchos años.

“¿Qué trabajo es ése?”, preguntó mi amigo. "¡Oh, Es bastante aburrido ciertamente!”, replicó el viejo, “Soy el presidente de la unión de cineastas…”

Quince años más tarde, estaba yo volando cruzando los Estados Unidos, mirando la película del avión cuando, para mi gran alegría, vi el nombre de mi amigo en los créditos de una película importante. Su milagro había sido enviado.

Cuando entras en una energía alineada, nunca puedes decir qué sucederá. Permanece atento a las señales, usa tus sentimientos para ayudarte a decidir y, si después de todo, aún no estás seguro, no hagas nada.

Si una dirección es correcta, lo sabrás automáticamente. Sin embargo, si decidirte requiere que pases por grandes pruebas y tribulaciones, puedes estar seguro de que ese camino particular no es el tuyo. Básicamente, es bueno recordar que si tienes que ponderar largamente una decisión, normalmente es un error. Cuando la Ley Universal hace envíos, tú lo sabes.
Empieza tu lista de milagros con un par de pedidos modestos. De este modo cuando experimentes el envío de la Ley Universal sentirás el poder del éxito a tu alrededor y eso, en sí mismo, se convierte en una valiosa afirmación. Cada vez que reorganices tu lista pasa unos momentos pensando lo bien que funcionaron tus últimos milagros. Afirma tu poder visualizando tu éxito; entonces, a medida que consigues un milagro tras otro, tendrás la confianza necesaria para seguir con otras cosas.



Stuart Wilde. "Milagros"
Traducido por Yarisa.
Colaboración Amorosa de Yarisa para la Humanidad.
Sobre Stuart Wilde ir a www.stuartwilde.com/ (En inglés)
                          

“La Religión más elevada es el AMOR en VERDAD Iluminado
 



No somos nuestros cuerpos, ni nuestras emociones, ni nuestras mentes ni ninguna de las estructuras y restricciones que vivenciamos a nuestro alrededor. Somos una parte infinita de la Fuerza-Dios usando la forma física para experimentar un desarrollo espiritual a través de una enseñanza especial llamada “vida diaria”.
Stuart Wilde. "Milagros"
Traducido por Yarisa.
Colaboración Amorosa de Yarisa para la Humanidad.
Sobre Stuart Wilde ir a www.stuartwilde.com/ (En inglés)
“La Religión más elevada es el
AMOR en VERDAD Iluminado”


 Ángeles Amor Ilimitado
 "Los Ángeles cambian tu Vida".

PÉRDIDA DE PESO PARA LA MENTE ~ Stuart Wilde



PÉRDIDA DE PESO PARA LA MENTE. Stuart Wilde

Colaboración y traducción amorosa de Yarisa
Sobre Stuart Wilde ir a www.stuartwilde.com/ (Está en inglés)


Vuelve a tu estado natural; sereno, feliz y entretenido por la maravilla y la gracia de este extraño regalo que llamamos vida.

 
CAPÍTULO 1   OPINIÓN Y SENTIMIENTO

Conforme caminas por una calle de una ciudad y miras la realidad, todas las cosas que ves - edificios, casas, coches – son, de hecho, una manifestación externa de la opinión de alguien. Un edificio está situado donde está, tiene la forma que tiene, porque alguien opinó que había que construirlo de ese modo y situarlo en ese lugar concreto donde se halla.

La realidad interior –nuestra percepción de la vida, la psicología y la metafísica de nuestra humanidad- está construida del mismo modo. Está formada únicamente de opinión. Percibimos aquello que creemos.

Heredamos de otros, en su mayor parte, las opiniones y sentimientos generales, o los construimos a partir de experiencias comunes. Eso nos hace predecibles. Esas opiniones  forman y definen nuestra realidad. Son tan reales y tan sólidas como la gasolinera de la esquina.

En este librito observaremos las opiniones prevalentes en nuestra psicología de masas y cuántas de ellas nos causan angustia. Con unos pocos y simples giros de la mente y un poco de entendimiento psicológico y espiritual, puedes liberar el 95 por ciento de toda la angustia. Probablemente tengas que seguir eventualmente con el otro 5 por ciento por el momento.

Pero gradualmente irás descartando ese último 5 por ciento y te liberarás a ti mismo de las opiniones que has adquirido de los demás, así como de aquellas que has establecido por ti mismo. Esto te liberará de la emoción colectiva y la angustia que te proporcionan. La serenidad fluye naturalmente desde una percepción elevada. Procesas y comprendes las cosas de un modo diferente.

Si te gusta el crecimiento espiritual, la integración psicológica y la sanación personal por la vía rápida, como a mí, entonces este pequeño libro es para ti.

El peso se define como la gravedad ejercida cuando una masa particular se acerca a otra. Tu peso físico es establecido por la masa de la Tierra. Si tienes sobrepeso, puede que no sea tu culpa en absoluto, después de todo; ¡podría ser que el planeta estuviera desequilibrado y ejerciera demasiada gravedad sobre ti!.

Los científicos no nos pueden decir exactamente qué es la gravedad. Ellos postulan que está causada por unas diminutas partículas llamadas gravitones. Como por ahora no podemos encontrar los gravitones, no lo sabemos con seguridad. Pero podemos observar lo que hace la gravedad.

La gravedad es, de hecho, la expresión de una contradicción. Un masa enorme, como la de nuestro planeta, contradice a una masa menor como la de nuestro cuerpo, forzándola a permanecer dentro de su campo gravitatorio, de su influencia gravitacional.

Es interesante que usemos la misma palabra para la fuerza de la gravedad y cuando se trata de algo muy serio. Cuando decimos que algo es grave, queremos decir que nos impacta emocionalmente y nos afecta negativamente. Sentimos la presencia de una masa psicológica ejerciendo su gravedad sobre nosotros. La emoción negativa y la fuerza de la gravedad son realmente dos manifestaciones de la misma fuerza.

El peso mental y emocional que tu experimentas como estrés o angustia, es exactamente como la fuerza de gravedad. Surge cuando dos masas psicológicas dentro de tu mente establecen una relación contradictoria una con otra. Tus reacciones a las circunstancias del día a día forman una masa en tu mente, mientras que las ideas existentes alrededor de tu opinión forman la otra masa. A través de estas dos masas fluye una tensión psicológica que genera una reacción emocional.

Para que las circunstancias de la vida generen una emoción negativa, tienen que contradecir tu opinión. Si las circunstancias no contradicen una de tus opiniones, tu reacción es neutral. Cuando las circunstancias refuerzan tus opiniones, te proporcionarán una emoción positiva.

Por lo tanto una emoción negativa (peso psicológico) sólo es posible cuando existen en tu mente dos fuerzas mentales opuestas. Imagínalas como dos grandes rocas. Una está construida de ideas ligeramente interconectadas que se agrupan en tu mente por afinidades. Se mantienen juntas y se hacen sólidas por razones personales, y forman tu opinión- tus expectativas. La otra roca está creada por tu percepción y tu reacción a las circunstancias de la vida. A menudo se yuxtapone a la primera masa, contradiciéndola.
En consecuencia, una emoción negativa no es más que la experiencia de ser contradicho. Tú tienes ciertas opiniones y expectativas; la vida viene y contradice dichas opiniones, generando así la emoción negativa.


¿Cómo surgen esas expectativas y opiniones?

Al igual que una roca está hecha de una serie de átomos que le dan masa, cuando tus pensamientos e ideas se agrupan en torno a un asunto personal, generan gradualmente una masa psicológica en tu mente.

Para que esa masa ejerza poder sobre ti ha de haber una opinión subyacente que mantenga unido todo el conjunto. Esa opinión fluye generalmente de alguna necesidad personal que tú crees que es importante.

La opinión es como el núcleo de un átomo –es una fuente de poder mental. Tus ideas orbitan alrededor, como las partículas subatómicas circundan un núcleo. Conforme ellas giran en torno a tu opinión, las razones personales que dan, van reforzando el conjunto. Cuando un número suficiente de ideas similares se reúnen para formar una sólida opinión, establecen una masa psicológica en tu mente. Esa masa es extremadamente sólida y difícil de mover.
La personalidad humana se basa en estas masas psicológicas que le dan solidez. Es vital para tu personalidad, sentir que es correcta y apropiada, y que las ideas que mantiene son santas y buenas, y, por encima de todo, que están en lo correcto; que tienes razón. La gente con ideas locas e irracionales a menudo son capaces de llegar muy lejos para justificarlas.

De la masa psicológica creada por tus opiniones surge el punto de vista que tienes sobre cualquier asunto particular. De esa impresión devienen los sentimientos que denominamos emoción.

El punto crucial de toda angustia reside en este tema de la opinión y la contradicción. Una vez que lo entiendes y ves cómo afecta tu vida y tu bienestar, puedes liberarte para siempre.

Si quieres una existencia poderosa y gozosa haz un esfuerzo para dominar este asunto de la contradicción y serás libre.

Reflexión

Si tu personalidad fuera programada para aceptar las contradicciones como algo natural, y no reaccionara, tú no podrías experimentar emociones negativas ni angustia.



CAPÍTULO 2: CONTRADICCION Y EXPECTATIVA.

Hay un triple beneficio cuando entiendes cómo te afectan estas contradicciones de la vida. Primero, puedes eliminar algunas inmediatamente. Segundo, puedes diseñar tu vida de modo que evites la mayoría de ellas. Tercero, puedes desarrollar herramientas que te permitan aceptar, sin emoción, aquellas contradicciones que no puedes evitar.

Haciendo estas tres cosas, vuelves a tu divino estado natural: sereno, feliz y entretenido por la maravilla y la gracia de este extraño regalo que llamamos vida.

¿Cómo nacen estas contradicciones?

En su mayoría son inherentes a nuestra programación. La personalidad humana existe en un extraño ciberespacio, flotando sobre el suelo a unos 150 ó 180 cm, o ligeramente más, atrapada en tierra de nadie, en algún lugar en el cerebro.
Extraño ¿verdad?. Nosotros creemos que estamos aquí. De hecho, ¡somos un hovercraft (aerodeslizador) sin tren de aterrizaje!. La personalidad humana realmente no aterriza nunca. Incluso si  estás vertical sobre tu cabeza, tu personalidad está aún en algún lugar más allá del grosor de tu cráneo sobre el suelo. Esto provoca una incómoda contradicción.

Tu personalidad tiene que usar el cuerpo como vínculo entre el ciberespacio infinito en el cual reside, y la dimensión terrestre de la que surgen sus experiencias.
El cuerpo es finito. La muerte es la extrema contradicción final. Es natural, por ello, que la mayoría de la gente se sienta un poco insegura.

La vida, para muchos, es un fútil intento de llegar a sentirse seguros en una dimensión que es intrínsecamente insegura. La gente lucha constantemente contra eso, en vez de aceptar lo extraño de las lecciones humanas como una cosa hermosa. Dios debe tener un maravilloso sentido del humor -las contradicciones de la vida son imponentes, divertidas y muy interesantes. Me resultan heroicas.


• Tenemos que abrazar el infinito dentro de un cuerpo mortal.
• Tenemos que creer en un dios que no podemos ver.
• Tenemos que aprender a amar en una dimensión donde hay tanto odio.
• Tenemos que ver abundancia cuando la gente habla constantemente de escasez y carencia.
• Tenemos que descubrir la libertad donde el control es la religión estatal.
• Tenemos que desarrollar autoestima mientras la gente nos critica y nos empequeñece.
• Tenemos que ver belleza donde hay fealdad.
• Tenemos que adoptar la amabilidad y las actitudes positivas cuando estamos rodeados de incertidumbre.
• Tenemos que sentirnos seguros a pesar de nuestras preocupaciones.

Sí, el heroísmo de nuestra condición es adorable.
La trascendencia no es más que aprender a aceptar las contradicciones de la vida sin resistencia.
Aceptar estas contradicciones no es algo natural para nosotros. De hecho, de niños nos enseñaron a resistir. Así, por ejemplo, cuando eras niño fuiste programado para creer que estar mojado y frío era una experiencia negativa. Si tu madre te dejó alguna vez bajo la lluvia, probablemente reaccionaste emocionalmente y lloraste. Ahora, como adulto, puede que tengas la misma reacción negativa programada a estar mojado. A su alrededor giran todas las variables: La lluvia arruina tu ropa y tu peinado, la lluvia es incómoda cuando te cae por el cuello, la lluvia es fría, el frío te pone malo, etc. etc.
En consecuencia, una masa de energía en tu mente dice: “Tenemos que estar calentitos y confortables para sentirnos positivos, felices y seguros”. Entonces aparece la lluvia. Ahora diluvia y estás a kilómetros de un refugio. De repente, las circunstancias –el frío y la humedad- contradicen tu opinión o deseo.

Ahora, dos masas han establecido una relación en tu mente, cada una atrae a la otra. La emoción negativa fluye desde la contradicción generada por la lluvia fría. Pero, ¿es la lluvia la que es negativa? ¿O es tu reacción a la lluvia la que causa la contradicción?. El agua cayendo de arriba no tiene cualidad intrínseca, negativa o positiva. Cuando te duchaste esta mañana no te quejaste ni aullaste.

“¡Ah! Pero era agua caliente.”
“Así que es la temperatura del agua lo que te molesta ¿no?”
“Precisamente”

Pero ¿qué pasa si aceptas que el agua fría es parte de la vida?. A veces llueve. Puedes enfadarte y resistirte, o puedes relajarte y “hacer lluvia”, como yo le llamo. Las circunstancias no han cambiado, tu reacción, sí. Tan pronto como estás de acuerdo en “hacer lluvia” y dejas de resistir, la lluvia se vuelve más cálido y confortable gradualmente. Finalmente, puedes “hacer lluvia” indefinidamente e incluso disfrutarlo.

Si nunca has “hecho lluvia”, prueba esto: Saca tus mejores vestidos, incluidos tus zapatos caros, y espera. Cuando empiece a llover, vístete y sal a pasear calmadamente, cabeza alta. Sin inmutarte. No tengas opinión, sigue caminando, ama la lluvia, acéptala, hazla tu amiga.

Al final tu resistencia caerá a cero. La lluvia desaparece en tu mente de todos modos. Mientras “haces lluvia” puedes divertirte viendo como otros “no hacen lluvia”. Hay un rato de diversión en ello.

Si no puedes obligarte a “hacer lluvia” inmediatamente, por lo menos haz que el ego, regularmente, haga cosas que le contradigan. E4mpieza con poco. Toma duchas de agua fría. Regala tu abrigo; usa menos ropa.

Deja de hablar del clima también. No comentes sobre sus condiciones, sólo experiméntalas. Después de todo, cuando la gente dice que hace frío ¿qué quieren decir?. Indican que hace más frío que sus expectativas. En efecto, no hay calor ni frío, solamente la temperatura sube y baja a veces.

Todas las circunstancias de la vida, como la lluvia, son neutrales. La vida no tiene más cualidad negativa o positiva que las etiquetas que le ponemos. No lo olvides nunca.
Incluso la muerte es neutral. No tenemos modo de saber cómo reaccionaremos a la muerte. Quizás la vida es realmente de poca calidad comparada con la muerte. La angustia “mucho ruido y pocas nueces” que sufrimos, es probablemente para nada. Tengo la secreta sospecha de que graduarse del plano terrestre puede ser algo muy a celebrar.

Es la expectativa programada la que nos enfada y causa dolor. No las circunstancias.
Las expectativas hacen posible las contradicciones.

Sí, esperamos lo mejor, pero debemos aprender a no reaccionar cuando no conseguimos lo que queremos. Si eres diligente y te concentras y tomas la acción correcta, probablemente en la mayoría de los casos obtendrás el mejor resultado. Pero debes amar la vida y aceptarla cuando no marcha a tu manera.

Sé heroico, conviértete en un guerrero. Cuando afrontes una situación adversa, no reacciones, sólo acéptalo. Actúa con calma. Actúa con poder. Si no sabes qué hacer inmediatamente, no hagas nada, espera hasta que la respuesta venga a ti.
Sé maduro y aparta la emoción de las situaciones. Actúa con la mayor determinación posible dada la situación. Puedes entrenar fácilmente a tu personalidad para que “haga vida” en vez de luchar contra ella. No seas un cobarde auto indulgente. A veces la vida no es confortable, ni segura ni garantizada.

¡Es tan simple!. Son nuestras atontas expectativas y la auto importancia del ego las que demandan que las cosas han de ser de un modo y no de otro. Eso es lo que nos causa todo el dolor, no la vida en sí misma.

La vida es en gran parte cosa de ir adivinando. Generalmente vas acertando más o menos correctamente; otras veces te equivocarás. Cuando te equivoques, no reacciones, ama tus errores y no te maltrates.

¡Eh! Pensaste que había suficiente gasolina en el coche pero no era así, por tanto ahora estás “haciendo camino”. Pues eso.

Sólo camina.


Reflexión
Las circunstancias de la vida no tienen cualidad alguna, ni negativa, ni positiva. Son neutrales. No las resistas, incluso aquellas que te asustan tontamente. Cuando te enfrentes con la adversidad, compra la solución, no la emoción.
Enseña esto a los demás.


CAPÍTULO 3: EMOCIÓN Y DESEO

Cuando las ideas se reúnen en tu mente para formar una opinión, y cuando esa opinión consideras que es agradable y placentera, tu personalidad apoya esa opinión revistiéndola con emoción.

Usando la emoción, el ego toma una idea (opinión) y la hace especial, más real y más importante.

La emoción es la herramienta que utiliza la personalidad para darle credibilidad y valor a sus opiniones. Así es como la personalidad se siente importante. Así es también como la personalidad consigue lo que quiere. Puede empuñar la emoción como un bate de béisbol, manipulando a otros para que reaccionen a sus necesidades y deseos.

Aprendemos el truco desde pequeños. Un poco de teatro, una rabieta de mal genio, aullando a 120 decibelios en el medio del supermercado, funciona maravillosamente cuando queremos un helado. La emoción era el modo de hacer que los mayores nos hicieran caso.

Cuanto más insignificante se siente la gente, más buscan fortalecer su vulnerabilidad mediante el uso de la emoción.. Se bañan en ella, hablando constantemente de sus emociones, haciéndose especiales. También serán fascinados por las emociones de los demás, incrementando su necesidad, discutiendo constantemente asuntos emocionales, mirando shows emocionales en la televisión, viviendo en la emoción de los eventos locales y mundiales junto con las reacciones momentáneas que tienen en sus propias vidas. El proceso les hace sentir mejor provisionalmente.

Sin embargo, hay varias contrapartidas en el uso de la emoción de este modo. Digamos que ves un noticiario en la tele acerca de una guerra, y te crees la emoción de todo eso. Incluso si tu mente consciente sabe que no estás implicado, surge una contaminación inconsciente que te hace sentir menos seguro y más vulnerable. Mirar como reaccionan los demás a las situaciones que están fuera de control, te recuerda la posibilidad de tu propio colapso.

Aún más, cuanto más te permites a ti mismo estar fuera de equilibrio emocionalmente en tus propios asuntos, mayor se hace el contenido del ego. Cuando la personalidad tiene una gran parte de sí misma invertida emocionalmente en un asunto, cualquier contradicción de su posición se ve como un gran trauma personal o una gran amenaza.
La emoción eleva los asuntos del ego a la mayor importancia. Concede al ego el poder.
La demás gente reacciona a nuestras emociones, especialmente a las negativas. El ego cree que si los demás le consideran importante, eso le hará más especial, menos vulnerable, y por lo tanto, más seguro. Cuanto más poder reúna el ego, más gente lo verá diferente, elevado por encima del rebaño, divino, y más allá del asunto central del hombre, que es la muerte. A veces el uso de la emoción no es más que la personalidad buscando evitar lo que ve como una muerte por insignificancia.

Usar la emoción, inicialmente, nos ayuda a sentirnos más seguros. Pero realmente, el colocarnos arriba nos hace experimentar una mayor inseguridad y una afrenta personal cuando las cosas se ponen feas.

Experimentando la vida, te formas gradualmente hábitos y estableces preferencias que se desarrollarán esperanzas y expectativas. Una esperanza o expectativa es, de hecho, una opinión; cuando vinculas opinión con emoción, generas deseo. Cuando la vida contradice tus deseos emocionalmente enraizados en profundidad, tiendes a tomártelo más personalmente que cuando una esperanza te es denegada.

Así es como el proceso funciona en la práctica. Comienzas con una vaga esperanza tal como “me gustaría tener un día libre”. A su alrededor comienzan a flotar ideas que respaldan esa esperanza. “Tengo derecho a un día libre; he trabajado duro”. Ahora, la personalidad selecciona de la memoria y razona argumentos que justifiquen su opinión y hagan correcta la idea. Sin embargo, la esperanza aún no tiene un peso real, está aún en proceso de desarrollar masa vía argumentos personales y diálogo interno. Así que para dotar a la idea de importancia real, tu personalidad empezará a implicarse a sí misma en la idea mediante el vínculo con la emoción. El asunto del día libre comienza a convertirse en una parte vital de la afirmación propia de la personalidad. “Necesito un día libre. Estoy desesperado por tener un día libre. La vida me debe un día libre. Los demás tienen tiempo libre. Soy una buena persona, una persona importante; mi salud se resentirá si no tomo un día libre. Tener un día libre es justo y apropiado” Etc. etc.

Digamos que la realidad es que tienes un montón de obligaciones, y que las circunstancias no te permitirán darte el lujo de un día libre.

En este punto, el ego estalla, tomándose el asunto muy personalmente. Verá la negativa como una afrenta personal y un ataque a su integridad y estabilidad. Esto empezará a erosionar la sensación de seguridad del ego. El deseo incumplido se convierte en una afirmación de la falta de poder de la personalidad. La última pérdida de poder de la personalidad es la muerte. Así que “el día libre en el trabajo” es ahora subconscientemente un asunto de vida o muerte.

La personalidad comienza a emitir debilidad a través de su inseguridad, y su fuerza psicológica y metafísica se derrumba rápidamente. Del rico tapete de la vida fluyen circunstancias que confirman y sostienen la autopercibida debilidad.

El cuerpo físico reacciona a los mensajes generales de debilidad, y ahora sientes los comienzos de un espantoso resfriado nasal. El coche no arranca. Tu jefe te carga incluso con más trabajo; una factura que no puedes pagar se cuela en tu buzón. Ahora puedes sentirte realmente una víctima. Cientos de inseguridades se desencadenan en tu mente. La reacción natural es sentirse amenazado. Surge la ira. Hay que encontrar culpables. Alguien tiene que estar haciéndote esto. Emergen guerras interpersonales. ¡Es un zoo!

La emoción y el peso de todo el conjunto pueden quedarse contigo durante días o más, hasta que la personalidad experimenta una elevación o ganancia que le permita superar la situación y sentirse segura, que vale la pena y feliz. A todo este embrollo se le puede seguir la pista hacia atrás, hasta un pensamiento que tuviste el último jueves que decía: “me encantaría tener un día libre”.

Es maravilloso cómo funciona este sistema. Empezamos con una idea vaga; la respaldamos con razonamientos que nos confirmen la idea a nosotros mismos. Entonces la enlazamos con la emoción y nos volcamos en ella. Luego entramos en un absurdo juego de poder emocional, como si nos fuera la vida en ello, para intentar conseguir lo que queremos. Cuando las circunstancias no nos creen, quedamos devastados.
Si el contenido emocional que vinculas con una idea es sostenido durante un periodo de tiempo, y si el deseo te es negado continuadamente, eso puede llevarte al anhelo. En términos metafísicos, anhelar es tener fuerte inclinación hacia una idea, tal vez una esperanza.

Como he dicho en mis otros libros, inclinarse emocionalmente hacia tus sueños realmente te aleja de ellos. La emoción de tu deseo crea un hueco metafísico entre tú y la condición o escenario que deseas, haciéndote más difícil que lo atraigas. El hueco se establece porque tu anhelo es una afirmación poderosa que establece categóricamente que “No tengo esa cosa que estoy anhelando”.

Afirmando constantemente que no tienes lo que quieres, deterioras y sacas poder a lo que tienes. Y aún más, construyes con tu energía metafísica sutil un patrón, como una huella dactilar, que es discordante con la propia cosa que deseas.

Hay una consideración más: La cosa que deseas, fama, éxito, dinero, romance, lo que sea, generalmente vendrá a ti, en parte, a través de las acciones de los demás. Son nuestros compañeros humanos quienes ayudan a llevar a cabo tus deseos desde la nebulosa metafísica de las posibilidades a tu realidad inmediata, donde vas a disfrutarlos.

Suspirando por nuestros deseos no hacemos autoindulgentes. La autoindulgencia molesta a la gente. La detectan y se sienten como obligados. No les gusta la carga añadida de tu peso emocional cayéndoles encima. Les recuerda las veces que ellos necesitaban cosas y les eran negadas. Reaccionan sintiéndose los desposeídos, víctimas de tu indulgencia. Ellos te lo negarán, esperando controlarte o tener poder sobre ti. Haciendo eso esperan que salgas de lo que ven como tu opinión poco razonable.

Además, suspirar y anhelar puede llegar a ser obsesivo. La obsesión es una seria enfermedad del ego; crea peso emocional, cegándote para ver las oportunidades que ya existen. También te vuelve apático. Afirmando constantemente que no tienes lo que deseas, el cuerpo empieza a creer que no tiene lo que necesita. Eso lo debilita. Anhelando continuamente, el ego finalmente entra en un vacío estancado, y la falta de energía gradualmente devora el cuerpo. Si la condición persiste, finalmente te matará.

No anheles, actúa. Tómate 15 minutos diarios para visualizar, como si estuviera dada, la condición o circunstancia que deseas. Crea un escenario mental, mírate con el objeto de tu deseo. Conviértete en parte de él, deja que sea parte de ti. Permítele ser tú. Entonces levántate y ve a hacer algo que te mueva hacia tu sueño; algo poderoso y positivo.

Recuerda, tú tienes que ir hacia tu sueño. Es muy improbable que, sin ayuda, tu sueño te encuentre. No es imposible, pero pudiera ser que tuvieras que esperar largo tiempo, tal vez por siempre.

A propósito, si quieres incrementar la intensidad de tus visualizaciones y tus meditaciones, lee el capítulo “Turbo-pensamiento” de mi libro “The Quickening”. En él hablo de cómo usar el calor sexual de Kundalini para vincular tus visiones con el poder metafísico que es prácticamente imparable.

Por favor, date cuenta que, si el objeto de tu deseo es que otra persona debe actuar de cierto modo, trabájalo y visualízalo, pero recuerda que ellos tienen su propio patrón de destino y puede que no coincida con lo que deseas para ellos.

Si tu pudieras esperar, soñar y querer cosas sin envolver esas ideas con la emoción, serías muy feliz. No reaccionarías si la vida te hiciera esperar o si la vida te denegara algo completamente. Te sentirías uno y en equilibrio todo el tiempo. Es la emoción que introduces la que te hace triste y levanta contradicciones. Cuanto menos te implicas emocionalmente, menos dolor sufres.

Reflexión
No uses la emoción como una herramienta autoindulgente para llamar la atención o para parecer, tú o tus ideas, importante. En su lugar, actúa poderosamente y de modo preciso. Sé activo. Crea energía; deja que los demás te necesiten, en vez de necesitarlos a ellos y actuar para ganar su aprobación.
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CAPÍTULO 4: ELIMINANDO EL MIEDO MEDIANTE LA PERCEPCIÓN

La mayor causa de angustia es el miedo. Tu primer paso para conquistar el miedo es aprender a no tener miedo del propio miedo. Empieza por verlo como tu amigo, no tu torturador. Está bien estar asustado a veces. De hecho, el miedo te mantiene a salvo. Agudiza tu percepción y te permite ejercer acción correctiva cuando es necesario. Todo miedo enraíza inicialmente con el miedo a la muerte.

Es la muerte de las cosas la que nos asusta. No la muerte física en sí, sino el fin de cosas que nos son familiares, el fin de una relación, de un trabajo, de un hábito. A veces es un ritmo el que está a punto de cambiar, o tu domicilio, o un sentimiento o certeza a los que estás aferrado.

Resistimos el cambio. Aunque el cambio es el modo espiritual en que el universo nos mantiene vivos y frescos. Vivimos en un mundo que se desarrolla rápidamente. Si no estás cambiando es que la vida está dejándote atrás. Las cosas serán más duras, no más fáciles.

Una vez que aceptes el cambio y los finales, y no los veas como afrentas personales, la mayoría del miedo se disipará. Intentar seguir en circunstancias y condiciones de energía agotada te extenúa.

Recuérdate constantemente lo que ya sabes: Nada está garantizado. No tiene que estarlo. Puedes estar equilibrado en cualquier circunstancia.

El miedo al cambio y el miedo a lo desconocido son enfermedades del ego. No tienes que saber qué sucederá en el futuro para sentirte seguro. De hecho, cuanto más evoluciones y expandas tu consciencia, más impredecible se vuelve la vida. Cuanto menos cierto eres, más alto has llegado.

Los ritmos agradables rutinarios son manifestaciones del intelecto. A menudo aburridos y asfixiantes, son sólo adecuados para los perezosos o aquellos con poco coraje, que prefieren existir en una confinada área defendible donde nada inesperado pueda suceder. Peces importantes en pequeños charcos, nadando en sus propios efluvios.

Tú no necesitas un charco, tampoco hay mucho oxígeno es un estanque. Elige un río. Fluye y marcha. No temas, ten fe. Deja que la energía de la vida te lleve espontáneamente de un paso al siguiente. Gánate la libertad. Alcanza el mar abierto. Todo irá bien.

La resistencia a cambiar es mayormente ego.

Si tu ego se asusta, ridiculízalo. O bien háblale y dile que todo va bien. Entonces pasa a tu lado espiritual. Abraza el espíritu, como él te ha abrazado a ti desde el comienzo de los tiempos, en el cálido brillo de su luz celestial. Ése es el camino heroico.


Reflexión
Todo miedo no es más que el ego esperando una próxima contradicción. La mayor parte del miedo no es real. Disipa su poder rehusando “comprar” la emoción. Hazlo tu amigo. Acomódalo como ayudante y aliado, y la mayor parte de tu miedo cambiará o desaparecerá completamente.


CAPÍTULO 5: SANANDO LA CONFUSIÓN

En nuestro vano intento por adquirir seguridad, hacemos un montón de cavilaciones. Estamos constantemente intentando averiguar qué va a suceder al momento siguiente.
La vida actual está llena de elecciones. Dado que muchas cosas son impredecibles, hacer la elección correcta es a veces un proceso difícil. La confusión es endémica en las tribus occidentales. Millones de horas humanas se dedican a este proceso.

La confusión es un juego de la mente que nubla tu conocimiento interior y te hace vacilar. Hace posible la acción indecisa, el razonamiento pobre y la inestabilidad, que se manifiesta como un conducta errática y estrés. Cuando estás confuso y no comprometido, tus resultados resultan pobres o bien fallas completamente.

¿Te gustaría eliminar la confusión de tu vida completamente?
¿Sí o no?

Si tu respuesta es no, por favor, pásate este párrafo. Si tu respuesta es sí, sigue leyendo.
La confusión surge primero y principalmente de las preguntas. No puedes sentirte confuso a menos que primero te hayas hecho una pregunta. Si quieres ser serio eliminando la confusión, empieza por reducir el número de preguntas que te haces a ti mismo.

Sí, puedes reflexionar sobre tu vida. Y sí, meditar y sentir las cosas que pasan. Pero es la diarrea de preguntas que te haces a ti mismo la que te vuelve loco.
Haz esto: Acuerda, de hoy en adelante, que vas a eliminar el 90 por ciento de todas tus preguntas. Luego comprométete a no tomar decisiones solamente con la lógica y el intelecto. Utiliza tus sentimientos, incluso si te parecen ilógicos a veces. Dadas dos o tres alternativas,  o bien vas a saber a través de tus sentimientos, qué dirección tomar o estarás dudoso.

Sí sabes, ve hacia allí.

Si no sabes y tienes que darle vueltas a las opciones en tu cabeza arriba y abajo durante días, ninguna de las posibilidades ofrecidas puede ser adecuada en este momento, de todos modos.

Tal vez nunca sean adecuadas. La decisión debería ser natural y venir del corazón. Si no se siente bien y no estás seguro, no hagas nada.

Observar y esperar es mi manera. Sin embargo, si tienes que aproximarte a las cosas intelectualmente porque ese es tu hábito, entonces más que darle vueltas y sentirte confuso, recolecta información. La mayoría de la gente que toma decisiones lógicas intelectualmente, sufre golpes por falta de información. Nunca avances tus tropas hacia un valle sin enviar unos pocos soldados hacia la colina. No querrás entrar en situaciones de inferioridad numérica, desventaja e inseguridad.

Aquí van unas pocas ideas acerca de los conflictos, que, después de todo, son una gran fuente de peso mental. Mi método preferido es evitarlos, mediante la observación de todo, todo el tiempo, y tomando acción correctiva temprana. O no soltando el control en primer lugar, que es como la mayoría de los problemas afloran. Casi siempre los conflictos son variadas formas de las luchas de poder del ego.

Mi siguiente movimiento es siempre intentar irme antes de que el conflicto se ponga en marcha, y estar de acuerdo con liberar lo que quiera que sea en que se base el conflicto.
Mi tercera recomendación es sólo para las situaciones en que el conflicto es realmente inevitable. Primero evalúa tus oportunidades de éxito. Nunca entres en situaciones donde ganar sea dudoso. Si sabes que seguro que ganarás, empieza fingiendo que te retiras, y saca la emoción de la situación. Tu retirada fingida hace a los demás bajar la guardia.

Entonces, calladamente reúne toda tu fuerza. Cuando estás preparado, y no antes, entra en conflicto con el elemento de la sorpresa, y con toda la fuerza de tu poder y tu concentración. Todas las armas en alto. Nunca uses un mazo para cascar una nuez si puedes usar un martillo neumático de diez toneladas. Las victorias deberían ser rápidas, incruentas y completas de la manera más eficiente.

Intenta también ofrecer a la oposición una rendición honorable. Ese es el modo más amable. Es gracioso y espiritual permitir a sus egos una ruta de escape intelectual. Tú no quieres destruir gente. El objeto de este viaje es expandir la bondad. No estás aquí para juzgar ni castigar a los otros.

En relación con la confusión, recuerda esto: Todo desprende energía. Cuando tus sentimientos no pueden interpretar una situación apropiadamente, eso te dice que al as circunstancias que estás considerando les falta energía. O la situación es equivocada para ti, o no estás preparado, o este no es el momento adecuado.

Lo que eliges hacer en la vida no es usualmente tan importante como el nivel de poder y concentración que traes a tu acción y el momento que eliges para ejercer ese poder. El momento y la acción concertada son las claves del éxito. Seleccionar la dirección es terciario, tras el momento y el poder.

Ayudando a otros a resolver su confusión, nunca preguntes a los individuos qué es lo que ellos piensan, siempre pregúntales cómo se sienten acerca de ese asunto. Entonces, pregúntales qué quieren. Ayúdales a descubrir si lo que ellos realmente quieren es lo que ellos piensan que quieren. Como he dicho, la mayor parte de los deseos son ego.
Luego, llévalos a analizar si sus deseos son razonables, dada su energía y sus circunstancias. Y, finalmente, ¿es eso probable? La mayor parte de los individuos son soñadores profesionales que, de hecho, sólo necesitan el sueño, ellos no necesitan la responsabilidad o la acción que se requiere para materializar sus sueños.

Cuando un sueño se hace realidad, la experiencia de ello cambia naturalmente. Usualmente, es una decepción comparada con la visión. La idea de sus sueños realmente convirtiéndose en una parte de sus vidas a menudo es algo que les hace sentir preocupados por no ser capaces de conseguirlo. Así que, muchos se aseguran de que ellos nunca están disgustados por no rendir lo suficiente o por seleccionar acciones que aseguren que sus sueños seguirán siendo justo eso, sólo un sueño.

Reflexión

La confusión es una manifestación de un intelecto inestable. El intelecto es dominado por el ego. Por lo tanto, la confusión es mayormente el parloteo del ego hostigando tu vida. Entrena al ego para que haga menos preguntas y responda a la mayoría de las preguntas de los demás con un “No sé, y no me importa”.
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CAPÍTULO 6: SANANDO LA  FRUSTRACIÓN

La frustración proviene de la expectación, cuya punta del iceberg es el deseo. Utilizamos ritmos y experiencias pasadas, esperando extrapolarlos de su tiempo a algún evento futuro. A veces eso funciona, pero a menudo no lo hace. La mayor parte de la frustración se origina en intentar meter tus esperanzas y planes en marcos temporales preseleccionados que consideras necesarios para tu felicidad y bienestar. Ese no es un modo maduro de conducir tu vida.

Sabes que, en general, a las cosas tardan más de lo que crees que deberían tardar, porque es más fácil pensar en algo, que llevarlo a la práctica. Las cosas importantes siempre demoran más tiempo de lo que esperas. Eso es porque son, normalmente, más complejas, y porque, a menudo, la circunstancia o condición que deseas, te elude hasta que has madurado y crecido hasta el punto, no sólo de poder manejarla, sino reclamarla.

La otra causa principal de la frustración es la gente. Normalmente tratamos de meter a la gente en patrones que nos van bien. Eso es un ejercicio fútil de autodestrucción. Puedes, de hecho, animar a la gente, y esperar que puedan cambiar, pero, al final o los amas incondicionalmente por lo que son, o tendrás que estar de acuerdo en irte.

Cuando estaba en la veintena, tenía una empresa de ropa. Contratamos una gran diseñadora que era la estrella de la compañía. Era indispensable. Controlaba los destinos de la empresa ejerciendo poder sobre nosotros, y lo sabía. Al cabo de un tiempo, su ego empezó a revelarse vengativamente, y se volvió temperamental, caprichosa y no se podía confiar en ella. Si ella temblaba, la compañía entera temblaba con ella. Causaba problemas sin fin porque nosotros no teníamos un control real.

De ese día en adelante, decidí que no volvería a sufrir la misma situación otra vez. Ahora, nadie en mi vida es indispensable. No me engancho a ninguna situación o persona, incluyendo mi familia y amigos. Todo puede ser liberado. Nada es obligatorio. Cuando la gente sabe que esta es tu actitud, tienden a ser más equitativos y realistas. De hecho, se vuelven más diligentes y amables.

Puedes trabajar con gente, y puedes ser amable y paciente mientras crecen y responden al impulso positivo. Pero, al final, si no cambian o, en el caso de un empleado, no sigue tus indicaciones y apoya la causa, entonces has de dejarles ir. Nunca entres en una situación en que alguien sea tan indispensable que no puedas prescindir de él.

Esto es especialmente cierto en el amor, donde uno tiende a ceder el control más fácilmente. Nadie debería ser esencial para ti. Enamorarse es divertido, pero no dejes que te ciegue al hecho de que hay cinco mil millones de personajes ahí fuera para conocer. Asegúrate de que al foco de tu devoción se le recuerda constantemente que ella no es tan vital para ti, y que, aunque vosotros podéis amaros y haberos elegido, eres consciente también del vasto campo de oportunidades que se despliega justo al otro lado de la puerta.

Está bien confiar en la gente si estás realmente seguro de la persona en quien confías. Pero la mayoría de los individuos no son demasiado íntegros, especialmente bajo presión. Si has de confiar en la gente, estate seguro de que minimizas el riesgo. Nadie debería tener la llave de tu vida. Siempre me sorprende como la gente confía los ahorros de su vida a algún personaje u organización que apenas conoce. Toma muchos pequeños y calculados riesgos mejor que ponerte por entero a una sola apuesta.

Un error que cometemos frecuentemente cuando tratamos con gente es esperar que sigan igual. Los recordamos como solían ser. De hecho, la gente cambia, minuto a minuto, segundo a segundo. Sufren cambios de humor, subidas de energía, oleaje emocional y cambios psicológicos. Eso, a menudo, les hace impredecibles, erráticos e irresponsables. En muchos casos, confiar en otros significa regalar tu poder. A veces tienes poca o ninguna elección. Sin embargo, deberías diseñar tu vida para evitar esto en lo posible.

La otra fuente de frustración para muchos es la experiencia de no conseguir lo que quieren. La solución para esto es no querer lo que crees que quieres. Si no puedes manejar eso, por lo menos, desea menos cosas. Cuantas más cosas tienes que tener, más vulnerable te vuelves. Si eres maduro y evolucionado, no necesitarás nada de nadie, y lo poco que necesitas puedes proveértelo a ti mismo.

Recuerda, la mayoría de las cosas que crees que necesitas son viajes del ego destinados a mejorar tu imagen y tu percepción de seguridad. Muchas de ellas no son particularmente vitales. Gastarás un montón de energía satisfaciendo tu ego sólo para encontrarte con que tan pronto como tiene lo que quiere, ignora todos tus esfuerzos y rápidamente te tatúa otra lista de demandas sobre la frente.

El ego siempre intentará forzarte a que te esclavices por su visión. Yo no aceptaría toda esa mierda si fuera tú.

Reflexión

La frustración se origina en el desagradable hábito de permitirle al ego decidir el cuando y el cómo de sus deseos. Si vendas los ojos del ego con disciplina y nunca le muestras el menú de la vida, no se queja de la comida, sino que está encantado de estés comiendo para mantenerte vivo.



CAPÍTULO 7: SANANDO LA  CULPA

La culpa es tonta, auto indulgente y débil. A menudo es la punta del iceberg emocional de una auto imagen pobre.

No viniste a la Tierra porque seas perfecto, más bien al contrario. Viniste porque necesitas aprender lecciones que están disponibles aquí. Si sientes que has fallado en algunos aspectos de tu vida, todo eso significa que participaste en el seminario de la vida y cogiste el mensaje.

No hay pecado real, sólo alta energía y baja energía. Si tus acciones fueran menos que buenas, podrías perdonarte a ti mismo y proponerte hacerlo mejor la vez siguiente. Probablemente no habrá una próxima vez. Normalmente sólo tienes que “cagarla” una vez para coger el punto. Ciertamente podrías haber actuado mejor, pero no lo hiciste. Perdónate. No eres un gracioso ángel. Si lo fueras, no estarías aquí.

El pasado es pasado y no puede arreglarse. La única tragedia es cuando arrastras una memoria negativa de ello hacia el futuro. Absuélvete. Si hace falta, crea una ceremonia solemne, enciende una vela, di una oración o medita, y libérate a ti mismo de “cagadas” previas. Si has herido a gente de algún modo, escríbeles una carta mental y envíasela a su corazón; diles que lo sientes. O, mejor aún, déjate ver y discúlpate ante ellos personalmente. Eso es muy catártico para ellos y para ti.

No olvides que el modo en que la gente percibe está nublado por su propia programación y por lo que a menudo es una falta extrema de percepción. Ellos te ven del modo que les beneficia y confirma sus opiniones. Cómo eres tú realmente es, en su mayor parte, un secreto. Yace en lo profundo, dentro de tu Yo espiritual y, a menudo, los otros no lo ven. Aférrate a esa realidad y nunca te importe lo que la gente piense. Intentar ganar la aprobación de los demás haciendo el papel de bueno es tan sólo muchas veces, un residuo del niño interior que busca la aceptación de los padres. No es necesario para un adulto maduro.

Preocuparse de lo que piensa la gente merma el poder de tu valor. Coloca el control en sus opiniones y en  sus reacciones.

Deja que la gente piense lo que quiera. Lo harán, de todos modos. No tienes que ser un político y actuar para ganar sus favores. En vez de eso, actúa tan honorablemente y correctamente como te sea posible. Tanto si la gente lo acepta como si no. Déjalo a su elección y recuerda no preguntárselo. De ese modo, no tendrás que merodear intentando averiguar qué piensan de ti, procesando sus reacciones y dándoles explicaciones. Eso es energía desagüe abajo. No te mezcles con eso.

Finalmente, la culpa es uno de los bastones emocionales que la gente usa para poner orden, especialmente en situaciones de familia. No uses la culpa para controlar a otros y nunca sucumbas a ese truco tú mismo. Reconócelo al verlo. Cuando los demás vean que no vas a jugar a la pelota, retrocederán. Una vez que te enganchan emocionalmente por medio de la culpa, es difícil soltarse. Cualquier salida que te inventes, normalmente llevará aparejada una gran lucha. El truco es apartarse amablemente y respetuosamente de su red emocional antes de que te atrapen.



Reflexión

Suspirar por un pasado alternativo es un malgasto de energía. En el prístino mundo de tu Yo espiritual, no hay pecado ni energía negativa. Sólo hay compasión, aprendizaje, amor incondicional y perdón.
Recuérdate a ti mismo y a los que te rodean, este hecho. En la Luz de Dios, todo es sanado y visto como perfecto.
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"PÉRDIDA DE PESO PARA LA MENTE" Por Stuart Wilde.
Colaboración y traducción amorosa de Yarisa
Sobre Stuart Wilde ir a www.stuartwilde.com/ (Está en inglés)


"En este fascinante librito, Stuart Wilde muestra cómo las opiniones de la sociedad que nos causan angustia, pueden ser liberadas mediante unos cuantos conocimientos psicológicos y espirituales. Él revela las técnicas que pueden ayudar a desprenderte de las percepciones de otros y ¡¡SER LIBRE!!


¡Salud!